Un millonario entró a un orfanato solo para firmar un cheque y salir antes de los flashes… pero una niña de cinco años corrió hacia él gritando: “¡Papá!”, y cuando él vio sus ojos, el reloj se le cayó de la muñeca.
PARTE 1 “¡Papá, no dejes que me vendan otra vez!” El grito de aquella niña de cinco años partió en dos el silencio del comedor del Hogar Santa Rosa, en…









