La puso a prueba.
Y luego se la devolvió más fuerte.
Porque la verdadera familia no siempre es la sangre que reclama una herencia.
A veces es quien te ayuda a levantarte, incluso cuando ya no tiene manos.
Diego se casó por necesidad, sí.
Pero se quedó por gratitud, por justicia y por una promesa que ningún tribunal pudo anular.
Porque hay contratos que duran 1 año… y hay promesas que se firman directo con la conciencia.
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