LE ORDENARON DESVESTIRSE FRENTE A TODOS, PERO EL COMANDANTE SE QUEDÓ HELADO AL VER EL TATUAJE EN SU ESPALDA
El silencio en el hangar no fue inmediato, fue como si el aire tardara unos segundos en entender lo que estaba ocurriendo. L Ilarror no se movió. Ni un paso…









