La fiesta en la hacienda fue un desmadre increíble, llena de tequila y alegría real, pero los padres de Valentina y el inútil de Checo se quedaron arrinconados en la mesa más apartada, completamente solos. Nadie se les acercó. Todo Tlaquepaque ya se sabía el chisme. Se fueron temprano por la puerta de atrás, arrastrando su propia y absoluta vergüenza.w
Ya pasaron 3 años desde aquel día histórico. Valentina y Mateo viven plenos y muy felices en la Ciudad de México, formando la familia sana y amorosa que ellos mismos eligieron. Cortaron de tajo todo contacto con Arturo, Rosa y Checo. Aprendieron a la mala que la familia a veces no es la de sangre, sino la que te cuida, te impulsa y te respeta.
El majestuoso xfar uniforme azul de gala sigue colgado en un lugar de honor en su clóset, limpio, intacto y listo para usarse. Su familia tóxica juró que destruyendo 4 pedazos de tela lujosa iban a cancelar su vida, su boda y su felicidad entera.w
Pero lo único que lograron, por pura eswtupidez y sin querer, fue obligarla a cruzar las puertas de esa iglesia vestida exactamente de la mujer fuerte, chingona e invencible que siempre estuvo destinada a ser, dándoles una lección de dignidad que jamás van a poder olvidar.w
Leave a Comment