Durante mi cumpleaños 32, mi abuelo señaló el pastel y preguntó por los millones que supuestamente yo había recibido años atrás. Yo apenas pude decir:
PARTE 1: —Enséñame, Valeria, en qué gastaste los cincuenta y ocho millones de pesos que estaban guardados para ti desde que naciste. Mi abuelo dijo eso justo cuando todos acababan…









